En México el Estado ha favorecido la creación y mantenimiento de monopolios y oligopolios, permitiendo así la concentración del mercado en ciertas industrias lo cual afecta a la competencia y a nosotros, los consumidores.
América
Móvil, Bimbo, CEMEX, Televisa, entre otros varios, son compañías que lideran en
su respectivo mercado y que durante el sexenio de Peña Nieto nunca fueron
investigadas por prácticas monopólicas a pesar de su tamaño y “dinámica” de
trabajo. Estas son empresas que operan bajo competencia imperfecta. Al acaparar
el mercado no tienen un contrincante que los obligue a mejorar su producto,
estrategias o a estabilizar sus precios.
Por
consecuente, los consumidores obtenemos productos de baja o regular calidad a
precios altos, pues es lo que hay. Según Efrén Flores (2018) con respecto a la
Cofece “Los monopolios de mercado hacen que los hogares mexicanos paguen un
sobreprecio de hasta 98.23% al momento de consumir bienes de consumo final… y
servicios como el transporte foráneo de pasajeros”. Esto significa que actos
tan humanos como el alimento nos están costando mucho más de lo que deberían
gracias a la corrupción del Estado y sus altos impuestos que privan de
oportunidades a compañías emergentes.
Sin
embargo, no le podemos echar la culpa de todo a la corrupción del Estado, ya
que la institucionalidad es más importante que la misma. Lo ideal sería que un
organismo privado tomara cartas en la situación. Sin embargo, el sector privado
es el primero en aprovechar la explotación y ejercer un poder de mercado
abusivo ¿Por qué? Porque le teme a la competencia, le teme a que el Estado
ofrezca servicios que impliquen más innovación, baje precios y haga más fácil
la vida de los ciudadanos (Rodrigo Ponce de León, 2020).
Concluyendo,
el Estado mexicano claramente ha presentado bajas al momento de monitorear su
economía con respecto a los monopolios y las empresas que posiblemente se ven
envueltas con esta violación de la ley, generando así, no solo falta de
oportunidades para compañías menores, sino que, obliga a los ciudadanos a subsistir
a base de productos cuyos precios y calidad dejan mucho que desear. Aunque, por
otro lado, la que parece la solución más obvia (Instituciones reguladoras
privadas) no siempre es la más segura, pues, aunque se encarguen de mantener
todo legal ¿realmente beneficia al pueblo? En su afán de competir con el Estado terminan
generando un problema más grande de mentiras disfrazadas. Entonces, no solo el
Estado, el sector privado también favorece al monopolio al intentar oponerse a
los actos del gobierno.
Referencias:
De León, R. P. (2020, febrero 22). Joseph E. Stiglitz: “La idea
de que el mercado es eficiente y un motor de competitividad es absolutamente
errónea.” ElDiario.es. https://www.eldiario.es/economia/joseph-stiglitz_128_1122342.html#:~:text=Stiglitz:%20%E2%80%9CLa%20idea%20de%20que%20el%20mercado,un%20motor%20de%20competitividad%20es%20absolutamente%20err%C3%B3nea%E2%80%9D&text=El%20Nobel%20de%20econom%C3%ADa%20asegura%20que%20al,de%20que%20se%20puede%20%E2%80%9Cdomesticar%20al%20capitalismo%E2%80%9D.
Flores, E., & Flores, E. (2018, noviembre 6). Siete monopolios mexicanos (no según la Ley) | SinEmbargo MX. SinEmbargo MX | Periodismo Digital Con Rigor. https://www.sinembargo.mx/3492249/siete-conglomerados-imponen-precios-en-mexico-pero-el-gobierno-de-epn-no-son-monopolios/
Richardhack2. (2014, mayo 22). Monopolios
en México [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=X0bqXkNFuvU

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